miércoles, 17 de marzo de 2010

Konstantin Stanislavsky


por Jorge Z. Humaña, Toronto, Canadá.

"No te creo, No me convences," eran las palabras preferidas de Konstantin Sergeevich Alekseyev, más conocido en el mundo del arte como Konstantin Stanislavsky; el actor, director y empresario teatral y operático que cambió el rumbo del teatro occidental a principios de este siglo.

Su "Método", que está condensado preferentemente en tres libros, ha sido descrito y aceptado como la Biblia del teatro occidental de este siglo.

Muchos de los grandes actores contemporáneos le deben a su método el haber logrado el éxito de que han gozado en las tablas. Casi todos los Ingleses conocidos: los hermanos Barrymore, Lawrence Olivier, Anthony Hopkins, etc. y actores como Orson Wells, Marlon Brando, Dustin Hoffman, entre muchos no sólo han utilizado su método, sino lo han destacado como muy importante en su carrera. Aquello que hoy día nos parece obvio, un día no lo fue. En el pasado los actores se entrenaban tratando de imitar a los actores más viejos y de mayor prestigio y la audiencia misma se sentía mejor motivada cuando podía relacionar a un joven actor con alguno de los actores antiguos famosos. La declamación y la pomposidad eran las principales características del teatro del pasado.

La base fundamental del Método de Stanislavsky consiste en la interrelación entre audiencia y actor; aquello que hoy día a raíz del desarrollo de la tecnología está muy de moda: Interacción entre actor y auditor. Ya todos nos hemos entrenado en ese sentido; nosotros, como audiencia, esperamos que un actor nos convenza; nos interesa creer en el actor como personaje, como carácter. Por lo tanto, el desarrollo de la creación de emociones internas en un actor es fundamental en la aplicación del método.

Uno de los mayores éxitos de Stanislavsky fue la representación de las obras de Chejov y de Ibsen. Autores que parecen imposibles de representar sin la aplicación del Método Stanislavsky. El éxito que obtuvo en la representación de varias de las obras de Chejov lo llevó a representar "El Enemigo del Pueblo" de Ibsen el año 1905, en la Rusia zarista, en medio de la mayor represión anti revolucionaria que vivía Rusia, a principios de siglo, antes de la primera revolución rusa.
A pesar de que la censura zarista cortó la obra de Ibsen y censuró todo lo que ellos consideraban peligroso, la obra tuvo tal éxito que le costó la carrera a todos los censores. El público se sintió tan tocado con la obra que fue interrumpida en medio de aplausos y llantos porque los asistentes vieron reflejado allí su propia tragedia.

Stanislavsky nació en Enero 17, de 1863, en Moscú. Su familia tenía un grupo de representación dramática a la cual él se incorporó a la edad de 14 años. La familia organizó un grupo de teatro aficionado que le llamó El Círculo Alekseyev. La preocupación del joven Konstantin por todo los detalles, le llevó rápidamente a constituirse en el líder del grupo. A los 18 años él adopta el seudónimo Stanislavsky. Desde muy joven él vio al teatro como un medio de formación y de educación del pueblo. A los 25 años, el año 1888, estableció La Sociedad de Arte y Literatura como una compañía de aficionados.


En 1897 se unió al escritor, actor y director ruso Vladimir Nemirovich-Danchenko, (1859-1943) con quien organiza el Teatro de Arte de Moscú. Es allí donde continúa desarrollando y aplicando su método y con él se inicia la transformación del teatro contemporáneo que hoy día conocemos.

El año 1912 él pasa a ser director del Estudio de la Opera Bolshoi. El año 1918 establece el Primer Estudio como una escuela para jóvenes actores. Entre el año 1922 y el 24 inicia una gira por Europa y los Estados Unidos con el Grupo de Teatro de Moscú. Durante una actuación el 19 de Octubre de 1928 sufre un ataque al corazón y eso lo decide a dedicarse sólo a la dirección, hasta su muerte en Moscú, el 7 de Agosto de 1938.

El Método de entrenar a un actor de Stanislavsky se basa en su descubrimiento de que un actor puede recabar sus propias experiencias y emociones y reemplazarlas por las del personaje que debe caracterizar, lo que le permite al actor crear el enlace con la audiencia. La superficialidad o profundidad del guión es inmaterial a la realidad emocional del actor frente al carácter; el actor puede olvidarse por completo del libreto, pero si mantiene a su carácter, él y los otros actores transforman la obra, pero logran una gran afinidad con el público. Uno de los actores de Teatro Experimental de Toronto en su actuación del Avaro de Moliere jamás dijo el parlamento igual en dos actuaciones, ni en el mismo orden, sin embargo, todas las veces fue aplaudido a rabiar. En otra presentación de TEXT, de Yerma de Federico García Lorca, Yerma ejecuta a Juan con el puño, después que el cuchillo que llevaba en la mano resbala por la plataforma del escenario, sin que haya una risa entre el público; no era necesario, me dijo alguien de la audiencia, su concentración era tan alta que lo pudo haber matado con una mirada y se lo habríamos creído. El actor debe estar preparado a improvisar absolutamente en función del carácter que representa, en caso contrario, como decía Stanislavsky, "no me convence, no le creo".

A mi juicio, la trilogía de Stanislavsky: "Un Actor se Prepara", "Construyendo un Carácter" y "Creando un rol," es absolutamente necesaria en la biblioteca de un actor. Stanislavsky describe una serie de mecanismos, prácticas y conceptos que ayudarán a un joven actor a manejar sus propias emociones y transformarlas en las emociones del carácter que debe representar.

Una de las mejores versiones y análisis del Método es de Sonia Moore con quien él trabaja en los Estados Unidos por varios años.

Aun cuando Stanislavsky ocupa gran parte de su sistema en explicar cosas que hoy día son de sentido común, su método sigue siendo uno de los más valiosos elementos de actuación, para un actor profesional y bueno. Su sistema no consiste en una serie de reglas a seguir, sino en un método de preparación física, mental y emocional del actor en la creación de un personaje.

El no es, sin embargo, el primero que describe este sistema de actuación, ya Shakespeare lo describe en uno de los parlamentos de Hamlet. La gracia de Kontastin, sin embargo, fue incorporarlo al entrenamiento del actor. El su libro "Un actor se prepara", Stanislavsky describe el resultado de su propia experiencia la que desarrolla durante su vida y de como esa experiencia fue útil a otros actores para ayudarlos a desarrollar sus propios caracteres. A través de seguimiento de un actor en ensayo, se recorre y se viven los mecanismos de relajación, concentración y movimientos, la teoría esta allí dentro de la propia historia, uno aprende a través de la aplicación del mismo método que los estudiantes en el libro. Lo interesante de sus libros es que están desprovistas de todo egolatría y están destinadas a ayudar al actor, sin recetas prefabricadas o didácticas.

Si alguien estudia teatro verá allí reflejadas son propias inquietudes y problemas y por lo tanto se sentirá como siendo parte de un grupo al cual mira desde afuera y el cual vive al mismo tiempo.

" ... a todo actor y actriz se le pide que, mientras está en el escenario, que materialice una imagen, y no simplemente que haga gala de si mismo ante el público.... todos los actores que son autéticos artistas, creadores de imágenes, deben aprovechar las personificaciones, que le dan la capacidad de "encarnarse" en sus papeles"


"Al actuar, ningún gesto debe hacerse por el gesto mismo. Sus movimientos deben tener siempre un propósito y una relación con el contenido de su papel"

"Desde luego, el secreto no está en las palabras, sino en la atención, que se concentra en el modo como dirigimos nuestra energía"


"El subtexto es la expresión íntima y manifiesta de un ser humano encarnada en un papel, que fluye sin cesar bajo las palabras del texto, dándole vida y razón de ser. El subtexto es toda una red de innumerables y variados trazos internos, dentro de una obra y de una parte; entretejido de mágicas condiciones, de circunstancias dadas, de toda clase de ficciones de la imaginación, de movimientos íntimos, de objetos de atención, de verdades grandes y pequeñas y de la creencia en ellas, de adaptaciones, ajustes y otros elementos semejantes. El subtexto es el que nos hace decir las palabras que pronunciamos en el drama"


Creación del personaje de Konstantin Stanislavsky.

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